QUÉ CABRONES LOS BEATLES

Estimada, o no:

Cada día aprendo algo nuevo con los muy españoles y mucho españoles. Ahora resulta que la amabilidad destruye a las sociedades. Vamos, que dejar pasar a alguien en un ascensor, ayudar a un niño que no llega a la estantería del supermercado o permitir que se incorpore un coche a un atasco de tráfico es algo que resulta perjudicial. Lo hemos hecho mal. Una lástima. Pues qué cabrones los Beatles. Cuando cantaban eso de ”All you need is love” lo que pretendían era acabar con la civilización. Procederé a borrar todas las listas de Spotify que contengan las palabras amor, amabilidad, cortesía, afabilidad, gentileza, urbanidad, agrado, amenidad, afecto, benevolencia, complacencia, sencillez y simpatía. A partir de ahora escucharé solo música instrumental. Ahora entiendo por qué el himno de España no posee letra. Debe ser para evitar que nos enamoremos de él. Conmigo lo ha logrado.

Cambio de tema. Voy a explicarte cómo veo Twitter en la actualidad. En 1977 el artista japonés Noriyuri Haraguchi instaló en el Museo de Arte Contemporáneo de Teherán su obra Matter and mind. Se trata de un gran estanque de acero que contiene 1217 litros de aceite de motor usado, negro, espeso, denso y más quieto que Podemos en el gobierno. Refleja la luz como si fuese un espejo. Eso sí, un espejo tan negro como el alma de un nazi. Un día, en una visita al museo con la escuela, una niña llamada Shirin Sabahi quiso comprobar si eso era realmente aceite, tal como aseguraba el cartel, o un espejo. Para realizar la comprobación cogió un billete de autobús usado y lo tiró. El billete se quedó flotando unos segundos y después se hundió, como suelen hacer todos los presidentes españoles después de un tiempo en el poder. A lo largo de los años, muchas personas quisieron comprobar lo mismo con otros objetos. De esta manera, el estanque se fue llenando de todo, cosas que de alguna manera simbolizaban la curiosidad humana.

En 2017, Shirin Sabahi era una artista adulta reconocida y tuvo una idea: visitó a un Noriyuri Haraguchi que ya contaba setenta años para proponerle un nuevo proyecto artístico. Se trataba de restaurar el estanque de aceite vaciándolo, rescatando los objetos que el público había lanzado a lo largo de los años y haciendo una exposición con ellos. Encontraron de todo: monedas, lápices, caramelos, pastillas, anillos, piedras, el orgullo del imperio español… Bueno, eso no, pero no estaría mal.

Pues así veo Twitter en la actualidad. Es un enorme estanque negro, denso, que nos refleja. En él precipitamos nuestros fantasmas, nuestras obsesiones, las frustraciones acumuladas durante una vida llena de fracasos, las carencias cognitivas e intelectuales, el odio, la rabia, la impotencia, el adulto reaccionario en el que nos hemos convertido… Ahora solo falta que dentro de unos años venga alguna Shirin y vacíe esa capa densa de aceite negro para descubrir que, en el fondo, tampoco nos diferenciamos mucho de él.