SUPREMACISMO LINGÜÍSTICO

Estimado, o no:

Vamos a dejar las cosas claras desde un inicio: se conoce con el nombre de supremacismo lingüístico a la opinión o tendencia que sostiene que una determinada lengua es jerárquicamente superior y debe mostrar su total preeminencia sobre cualquier otra. Pues bien, voy a tratar de demostrarte que eres un supremacista lingüístico.

  1. Eres un supremacista lingüístico porque tienes una lectura de la realidad hispanocéntrica que ignora por completo las realidades de las otras 6000 lenguas que existen actualmente en el mundo. 
  2. Eres un supremacista lingüístico porque hablas de una supuesta “lengua común” cuando hay otras comunidades lingüísticas, como la del catalán, que también poseen una “lengua común” que, en este caso, incluye a 10 millones de personas, lo que provoca que supere a comunidades lingüísticas como la del danés, el noruego, el finlandés, el lituano o el letón. Comunidades a las cuales sus idiomas les resultan tan útiles como a ti el castellano. Fíjate si son útiles, que los daneses, los noruegos o los finlandeses tienen detrás un Estado que les proporciona un PIB per cápita más alto que el español. Tan mal no les va en la vida.
  3. Eres un supremacista lingüístico porque solo ves la realidad desde el punto de vista de un funcionario PÚBLICO que quiere trabajar en Catalunya, pero en ningún momento has pensado en los derechos de los catalanohablantes. Desde tu óptica supremacista, solo percibes los supuestos derechos de los funcionarios, pero no sus obligaciones. Al parecer, ante la presencia de un castellanohablante monolingüe, el catalanohablante está obligado a cambiar de idioma. Es decir, que cuando un médico castellanohablante monolingüe quiere trabajar en Catalunya, sus pacientes están obligados a dejar de hablar su lengua inicial, la lengua que emplean con su familia, sus amigos, en el trabajo y pasar a hablar la lengua de… ¿podemos llamarlo invasor cultural o es demasiado fuerte? Así funciona el cerebro de un supremacista lingüístico: yo, yo… y después yo. 
  4. Eres un supremacista lingüístico porque cuando hablas de que hay una lengua común y de que sobran las demás, no concibes el hecho de que un señor de Albacete o Valladolid pueda aprender catalán y este idioma se convierta en común con otro señor de Camprodón. De alguna manera, estás menospreciando la capacidad que tienen los españoles monolingües de aprender un segundo idioma. Quizás te iría bien saber que más del 50% de los europeos son bilingües y el 25% son trilingües.
  5. Eres un supremacista lingüístico porque con tu última frase estás expresando tu convencimiento de que el catalán, como algo folclórico, está bien. Es decir, que sí, que la gente lo hable en su casa, en la intimidad, pero que cuando llega un español monolingüe a Catalunya, a hablar todos en castellano porque para eso es la lengua común. 

En España hay unos 19 millones de personas que viven en territorios bilingües. Eso significa que unos 29 millones de personas viven en una realidad monolingüe (excluyo de esta cifra a los inmigrantes de países no castellanohablantes). Encienden la televisión o la radio; van al cine y al teatro; hablan con sus familias, con sus vecinos y sus amigos en una sola lengua. Digo esto porque creo que uno de los principales retos que tienen esos 29 millones de personas (entre las que te incluyo) es entender el bilingüismo. Sé que es complicado. Hace falta una mentalidad abierta, deshacer el relato oficial, extraer de cada centímetro de tu marco mental el supremacismo, pero el objetivo final es una puerta abierta de par en par a la realidad. Y la realidad es que todas las lenguas son comunes. Solo hace falta que emisor y receptor quieran compartir ese código, en igualdad de condiciones, sin ningún gramo de condescendencia, prepotencia o actitud colonial. Sí, hay que exigir el conocimiento del catalán a cualquier funcionario público que quiera ejercer en Catalunya porque muy por encima de sus supuestos derechos de conquista, están los derechos de los ciudadanos a los que va a servir. Punto.