VETE A LA MIERDA

Estimado, o no:

En primer lugar, quiero agradecerte que hagas constar que tengo un buen “oído” a lo español. Ciertamente sé detectar todo lo español. Debe ser porque recibí una formación escolar en la que se prescindía por completo de recordarme qué era Catalunya y que yo era catalán. Para que te hagas una idea, no estudié catalán hasta B.U.P. En la escuela nadie me habló de Víctor Català, no se mencionó ni una sola vez qué fue la Reinaxença y ni un solo profesor apostó por transmitirme cierta idea de identidad catalana. Eso sí, el bigotazo de Isabel de Castilla me lo metieron hasta en la sopa. Y ya sabes que no hay nada peor que una sopa con trazas de bigote, por muy castellano que sea.

Después crecí comiéndome las uvas mirando el reloj de la Puerta del Sol porque, al parecer, España no tiene ni un solo reloj más en el que una campana informe que ya son las doce y comienza un nuevo año. Me metieron la Gran Vía madrileña, los chulapones bailando chotis, los toros, a Lola Flores, a Rocío Jurado, a la movida madrileña y a la banderita española en la pantalla del televisor a todas horas. Aquí parece que nadie lo recuerda, pero la televisión no emitía las 24 horas del día y cuando acababa la emisión salían imágenes de Franco en modo machote (más tarde el campechano), la estanquera y el himno de España cada noche. Pertenezco a una generación educada por y para el régimen. Fui adoctrinado en la idea de que fue Castilla quien descubrió América cuando, en realidad, fue claramente un encuentro de culturas. Nadie me mencionó en la escuela que Hernán Cortés fue un genocida psicópata o que los Austrias y Borbones constituyeron una magnífica colección de ladrones y/o tarados (lee biografías imparciales y verás que con ellos se puede rodar la segunda parte de “Alguien voló sobre el nido del cuco”). En la escuela nadie me explicó la Guerra Civil. Estaba al final del libro y, oh, casualidad, no daba tiempo a acabar el temario. Ups… Además, cuando yo era pequeño, no salían tipos por la tele diciendo que Franco fusilaba a la gente. Ésa fue mi educación y la de muchos catalanes. Y porque soy relativamente joven, ya que si preguntas a los que ahora tienen de sesenta años en adelante, te explicarán en qué consistió ese adoctrinamiento masivo en el relato oficial, ese lavado de cerebro al por mayor para intentar generar en las mentes infantiles una identidad nacional artificial a través de todas las estructuras del Estado. TODAS. 

Y ahora debo leer que soy inquilino de un piso (Catalunya) que no me pertenece porque mi propietario es España. Mira, chico, vete a la mierda. Pero ya. Vete a tomar por saco con tu colonialismo, con tus credenciales de posesión, con tu derecho de conquista, con tus frustraciones de alguien que no puede ser nada más, con tu pestazo a Eau de Supremacisme. Si no os llegó la Ilustración, no es mi problema. Dejadnos en paz. Ya basta. ¿Por qué no os compráis una vida propia y os olvidáis de Catalunya? No sé… probad con Amazon. Buscad una vida que valga la pena y un amable repartidor quizás os la lleve a vuestra casa. Llevo 54 años intentando entender el mundo, construyéndome una identidad a golpe de lecturas, viajes y poniendo mi “oído” cerca de personas interesantes como para tener que soportar ahora que alguien me diga que vivo de alquiler y que ni siquiera me pertenezco a mí mismo. Repito: VETE A LA MIERDA. 

Lo sé, dirás que tengo mucho “oído” a lo español (o quizás, en un ataque de ortografía, logres escribir correctamente la palabra odio). Cada uno de los catalanes atacados por la policía, represaliados por tu Estado, condenados en España y liberados por la justicia europea, te puede confeccionar una enorme lista de mensajes que nos han llegado desde vuestra “burbuja de amor” en los últimos años. Pues sí, me debato entre muchas emociones. No quiero generalizar, no quiero demonizar a ningún grupo, a ningún colectivo. No quiero vivir rechazando a una sola persona por ser española. No es eso. No tiene nada que ver con eso. Me da igual el origen de nadie. Pero, chico, cuando alguien me dice que vivo de alquiler, pues lo que me sale es un rotundo e inapelable VETE A LA MIERDA. Tú lo interpretarás como odio. Para mí es un ataque de DIGNIDAD. La que no tienen muchos de los líderes independentistas panxacontentes que nos han dejado solos y que prefieren una paguita mensual en cualquier administración que cumplir lo prometido. Por eso, hago extensivo este VETE A LA MIERDA a todos aquellos que han dimitido de liderar el movimiento social más importante de Europa en los últimos años. Ens heu deixat sols! ANEU-VOS-EN A LA MERDA! Aquest usuari de tuiter de 25 seguidors és només una veu dels milers de veus que deixeu que cridin bestieses, que ens demonitzin i que se sentin propietàries del nostre destí. A LA MERDA ELLS I A LA MERDA VOSALTRES!

Para acabar, una reflexión: habéis pasado de decir “mira tu DNI” a “te quito tu DNI”. Poned en orden vuestras ideas. Os veo desorientados.