Un universo de nadies

Estimado, o no:

En su tercera acepción, el diccionario de la RAE afirma sobre el verbo ser que significa “haber o existir”. Leyendo tu tuit puedo experimentar la tentación de dudar que yo, como catalán, exista. Quizás he abandonado mi realidad corpórea (por lo que ya no me dolerán las cervicales) para convertirme en un ente etéreo que vaga errante en alguna dimensión paralela. Para que me entiendas: como Aznar cuando da una conferencia (o mejor dicho, como Aznar siempre). Solo te ha faltado decir que compramos la Moreneta en el IKEA, que Gaudí fumaba costo marroquí y que el Pedraforca lo construyó un picapedrero murciano con tiempo libre. 

Partiré entonces de la base de que no soy nada, no soy nadie. He escuchado en decenas de canciones frases como “I wanna be someone”, por lo que me temo que esa sensación de inexistencia es más común de lo que parece a simple vista. Quique González lo canta de una manera más poética en una de sus canciones: “quiero entrar en los sueños de alguien”. Y es que ser alguien es algo que nace de la mirada de los demás. Son los demás los que creemos que nos deben conceder la categoría de “alguien”. Somos parejas de “alguien”, hermanos de “alguien”, subordinados o jefes de “alguien”, vecinos de “alguien”… Todos tenemos un “alguien” por el que ser “alguien”. Menos el emérito, que ahora parece que no lo conozca “nadie”. 

Debo admitir, sin embargo, que después de más de medio siglo de presencia corpórea en este planeta achatado por los polos e inclinado sobre su eje, aún no sé qué significa “ser alguien”. Porque, aún teniendo estudios, aún habiendo viajado por lugares remotos, aún habiendo conocido a miles de “alguien”, sigo sin saber qué debo hacer para evitar que “alguien” me diga que no soy “nadie”, que vivo de prestado, que no tengo Historia, que la lengua que hablo no existe, que mi cultura no es nada, que todo sería diferente si ese “alguien” se hubiese quedado con Portugal, como quien se compra una vida en Amazon. 

Ser nada, ser nadie, tiene sus ventajas. Cuando no eres nada o no eres nadie, lo puedes ser todo. Ya lo escribió Miquel Martí i Pol:

Cridem qui som i que tothom ho escolti.

I en acabat, que cadascú es vesteixi

com bonament li plagui, i via fora!,

que tot està per fer i tot és possible.

Y así pienso vivir el resto de mis días en este planeta achatado por los polos e inclinado sobre su propio eje: siendo alguien únicamente bajo mi mirada, siendo alguien en un universo de nadies que te dicen cómo ser alguien, gritando quién soy para quien lo quiera escuchar. Porque cuando no eres nada y no eres nadie: todo está por hacer y todo es posible.

P.D. Dime qué fumas porque ver relación entre la Jota y la Sardana es tan absurdo como imaginar a Aznar con un sombrero mejicano. 

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