Carta a Fernando Aramburu

Estimado, o no:

Te invito a que hagas como yo: pasa una temporada en algún planeta pequeño, aléjate de la Tierra y de sus extrañas reglas de juego, busca un exilio interior en el que poder encontrar algo que no sea ruido. Yo llevo unas semanas en ese estado mental y me va muy bien. El equipaje es ligero, las emociones negativas se transforman en sarcasmo y los retratos de otras personas son más certeros. De hecho, invito a todos los lectores a convertir el absurdo diario en un ejercicio de humor. Y es que leo lo que has dicho y, ante la opción de enfurecerme, creo más beneficiosa la posibilidad de reírme preventivamente. Aseguró Chaplin que, “a fin de cuentas, todo es un chiste”.

Dices que en Catalunya se están “fabricando seres humanos fallidos”. Desconozco con qué libro de Ciencias Naturales te educaste, pero en Catalunya los niños y las niñas no se obtienen en una fábrica. Aquí follamos como en todos los lugares del mundo. Mejor o peor, con coitos más o menos largos, pero para continuar dando catalanes a este extraño mundo de escritores catalanófobos empleamos el método tradicional. Quizás en tu imaginario panhispánico resida la idea de fabricar españoles que adoren la bandera española, su himno sin letra y a esa familia real que tantos reyes trastornados ha regalado a la Historia de este país con rotondas comisionadas, pero en Catalunya tenemos industria automovilística, textil, química o farmacéutica y desconocemos la posibilidad de fabricar niños como si fuesen imanes para la nevera. Que no digo yo que cuando los bebés tienen cólicos y se pasan un buen rato llorando no deseemos por un momento que estén colgados en la puerta de la nevera junto al imán que compramos en Londres. Pero a los seres humanos no los fabricamos.

Además, argumentas que esos seres son “fallidos”. ¿Fallidos respecto a qué? ¿En qué modelo te basas? ¿Te parecerían fallidos si desearan verle el culo a la cabra de la legión cada 12 de octubre o que pasaran de ser juancarlistas a felipistas sin hacerse ningún planteamiento ético? Desconozco en qué atalaya moral te has situado para realizar ese juicio sobre todo un pueblo y afirmar que los catalanes “fabricamos seres fallidos”. Estoy seguro de que si un líder independentista (alguno debe quedar) hubiese realizado la afirmación de que “en España se fabrican seres fallidos”, la reacción hubiese sido de furia por parte del establishment patriótico-unionista español. A Federico Jiménez-Losantos se le debería liberar del techo del salto que daría. Aunque habría que ver quién es el guapo que desenrosca su cabeza del techo. Tu afirmación ha ido dirigida a Catalunya. Se produce entonces un “mirar hacia otro lado” por parte de la izquierda española y un “que se jodan” por parte de la derecha. Como tu afirmación no es racista, xenófoba, machista u homófoba, ningún problema. Tu siguiente paso será acusarnos de victimistas y banalizar aún más un conflicto que dura muchos años y que no hay la más mínima intención de solucionar. A las pruebas me remito.

Me genera el más profundo de los rechazos aquellos personajes que han cargado las tintas sobre determinados pueblos, aquellos tipos que, protegidos por la coraza del cuñadismo, los prejuicios y la sociología de carajillo de anís, han demonizado al por mayor. Quiero pensar que es fruto de los prejuicios y no de la maldad. La idea, precisamente, consiste en elaborar estrategias de deshumanización. Y aquí radica el subtexto de tu mensaje. Si los seres humanos se fabrican y si, además, salen con taras, eso les iguala (nos iguala) a una especie de Roomba que se mueve, pero que no cumple su función. Entonces, deshumanizados, cualquier medida que se tome con ellos se aparta de las reglas humanas sin que existan dilemas éticos. ¿Cuántos capítulos de la Historia se han movido en esas directrices y cuánto dolor han causado? Por eso, Fernando, no te equivoques: los catalanes (todos) somos seres humanos, con capacidad de reflexión, vocación crítica y deseos de libertad. Otra cosa es qué opinemos; por qué modelos sociales, políticos o económicos apostemos y si en nuestro futuro creamos si debe o no compartirse nuestra soberanía con los españoles. Quizás eso se resolvería con un referéndum como en otros lugares. Sin embargo, es más fácil enviar a 9000 policías a deshumanizar personas a golpe de porra o que algunos escritores deshumanicen a los catalanes a través de la piromanía social, por muchos libros que quieran vender ante el aplauso de los de siempre. Por cierto, la diferencia entre tú y una Roomba es que ella nunca ha juzgado a Catalunya con esa ligereza.