Amor de verano

Estimado, o no:

Los amores de verano son los más intensos, aunque también los más breves. Lo nuestro ha sido una relación tóxica. Debo admitir, no obstante, que también divertida. Yo a Twitter voy a pasármelo bien (aunque a veces me cabreo), ya que en estos años de madurez he descubierto que el teatro del absurdo de Beckett o Ionesco y el esperpento de Valle-Inclán no son sino un reflejo adelantado a su época y realista de estos tiempos extraños. Y cuando la realidad es tan absurda, la única solución pasa por la ironía y el humor. Debo agradecerte, por lo tanto, el contenido humorístico de tu tuit. ¿Ves de momento algún insulto o algún elemento de forme parte de algún discurso de odio? ¿Puedo seguir?

Déjame que diseccione tu tuit porque, como ya te expliqué, no hay ninguna ley que impida responder en WordPress lo que se dice en Twitter, como no hay ninguna ley que impida responder un whatsapp escrito con una nota de voz o con una carta al director en papel lo que un periodista ha publicado en un medio digital. ¿Eso lo entiendes? Prosigamos. 

Si alguna vez te lees esa Constitución que los unionistas tanto mentáis, verás que el Artículo 20 dice:

Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

c) A la libertad de cátedra.

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades. 

Supongo que has adivinado que se refiere a la libertad de expresión, ese valor democrático ausente cuando el objeto de la expresión va dirigido, por ejemplo, a la Casa Real. Definición de ironía: dicen que España es una democracia plena. 

¿Tiene otros límites la libertad de expresión?

Sí. Por ejemplo, el artículo 18 de la CE afirma que: 

Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.

Y ahora vamos al apartado humorístico de tu tuit. Gretta Conroy. Se trata de un personaje de ficción que aparece en Los muertos, que es un relato del escritor irlandés James Joyce incluido en su colección Dublineses, (Dubliners, 1914). Un personaje de ficción. Podrías decir que por la foto de tu perfil alguien te puede reconocer. ¡Es el culo de un vaso del IKEA! Pues ya me dirás qué derecho al honor tienen los personajes de ficción o los vasos del IKEA. ¿Se pueden herir los sentimientos de un personaje de ficción o de un vaso del IKEA? ¿Reconocerá alguien por la calle a Gretta Conroy o a un vaso del IKEA, por mucho que haga nudismo y enseñe el culo? Sí que tienen derecho al honor, en cambio, todos aquellos usuarios de Twitter a los que has insultado y que acceden a la cuenta con su nombre real (y algunos con cuentas verificadas). Twitter, eso sí, no suele bloquear por insultar a nadie porque pasaría a ser una red de unos pocos miles de usuarios (el conflicto es la base del drama, como dijo Aristóteles). 

Y para que veas por dónde va el tema, un ejemplo:

¿Se debe censurar el contenido de un blog o de una cuenta de Twitter? Echa un vistazo a la web del Ministerio de Interior:

¿Qué es un delito de odio?

 “(A) Cualquier infracción penal, incluyendo infracciones contra las personas o las propiedades, donde la víctima, el local o el objetivo de la infracción se elija por su, real o percibida, conexión, simpatía, filiación, apoyo o pertenencia a un grupo como los definidos en la parte B;

(B) Un grupo debe estar basado en una característica común de sus miembros, como su raza real o perceptiva, el origen nacional o étnico, el lenguaje, el color, la religión, el sexo, la  edad, la discapacidad intelectual o física, la orientación sexual u otro factor similar.” (OSCE, 2003).

El delito de odio se creó para proteger a determinados colectivos susceptibles de marginación social. ¿Los personajes de ficción o los vasos del IKEA forman parte de esos colectivos? Se responde solo. No haré ningún chiste porque es un tema muy serio.

Una de las ventajas del anonimato en internet es que no puedes hacer el ridículo, no hay ninguna repercusión social cuando metes la pata. Te pueden subir las pulsaciones cuando alguien se ríe de ti, el orgullo se pasea por tu corazón que va a mil y la bilis te permitiría desatascar cañerías, pero el ridículo en el anonimato de internet es un concepto que no existe. Porque, no me digas que no es ridículo etiquetarme con los Mossos, la policía o la guardia civil por escribir artículos a un personaje de ficción o a un vaso del IKEA. Te ha faltado etiquetarme a CSI, Line of duty y la Patrulla Canina.

Y ahora revelemos a los lectores de este blog la actividad del personaje de ficción y del vaso del IKEA en Twitter. Alta literatura. Eso sí, sin rencor, este amor de verano que aquí finaliza me ha servido para reírme un poco y escribir, actividad que lleva haciendo el ser humano desde hace siglos para posicionarse en el mundo y decir lo que piensa (aunque a algunos no les guste). Como tú haces, aunque en tu caso con un trazo un poco más grueso.