Moverse por el mundo

Estimada, o no:

Creo que es necesario definir muy bien qué significa “moverse por el mundo”. Si moverse por el mundo significa viajar a Centroamérica y a Sudamérica, sí te puedes “mover” usando el castellano. Pero en el resto del mundo, sirve para poco. Te pongo un ejemplo. ¿Te imaginas viajar a Barbados, Belice, Dominica, Eritrea, Jordania o Lesoto sabiendo únicamente castellano? Son países en los que el inglés es la lengua oficial. Te adelanto que puedes viajar sabiendo solo castellano, pero si tienes un mínimo problema que suponga construir dos o tres frases complejas y que te entiendan, la situación puede ser complicada. Que sí, que pedir una cuenta en un restaurante haciendo una firma invisible en el aire es algo internacional. Sin embargo, imagínate que llegas a Berlín y tienes hambre. El único restaurante que encuentras por la zona es de comida croata. El camarero, también croata, no habla inglés. Con una sonrisa en los labios te trae una carta que está escrita en croata y en alemán (y tú no hablas ni croata, ni alemán). Ya sé que ahora con un móvil en la mano y conexión a internet el tema es mucho más sencillo, pero es que esta anécdota es real y me sucedió hace muchos años a mí. Al final, es un pito pito gorgorito. Sientes que ni sabiendo inglés tienes garantizado el éxito. Lo que comí me gustó.

¿Tienes previsto viajar a Japón? Que sepas que ocupa el puesto 26 de 60 países evaluados en el tercer informe Education First (EF) English Proficiency Index (EPI), que mide el nivel de manejo del idioma inglés de sus habitantes adultos. ¿En serio crees que los japoneses hablan castellano si ni siquiera el inglés lo dominan? Por cierto, no te vengas muy arriba porque en el mismo estudio España ocupa el lugar 23. 

Pero sigamos viendo qué significa “moverse por el mundo”. Obviamente, contratar un paquete turístico que incluya un guía en castellano no es lo que yo entiendo como “moverse por el mundo”. Tampoco acceder a hoteles, ciudades de vacaciones, museos o, en general, a recursos turísticos es “moverse por el mundo” ya que en estos lugares se contratan a personas con habilidades lingüísticas en diferentes idiomas. “Moverse por el mundo” es, por ejemplo, ser competente profesionalmente en países en los que el castellano no sea la lengua oficial. Es decir, en países donde vive aproximadamente el 94% de la población mundial. Eso es “moverse por el mundo”. ¿Crees que es fácil encontrar un trabajo cualificado en Australia, Canadá, Corea del Sur o Suecia hablando solo castellano? Un dato: más del 52% de la producción científica mundial se hace en inglés (frente a un casi “anecdótico” 2% de las publicaciones en castellano). En el caso concreto de las Ciencias de la Salud, según los datos de PubMed, el 92,1% de los artículos están escritos en inglés. ¿Te puedes mover por el mundo científico global sabiendo solo castellano? Complicado. El inglés es el idioma para “moverse por el mundo”. Quien ha viajado lo sabe. 

Leer libros que no hayan sido traducidos al castellano, escuchar música anglosajona y entender la letra, poder ver películas en versión original sin subtítulos, contratar servicios en páginas web sin versión en castellano (hay muchísimas), comprender las explicaciones de museos en los que no hay traducciones al castellano (muchísimos más aún), eso es “moverse por el mundo”.

No voy a negar la utilidad del castellano. Al menos, el legado de genocidas como Hernán Cortés tiene algún valor. Lo que critico es esa idea poco realista de que con el castellano no sea necesario, por ejemplo, aprender inglés. Y por descontado, me parece repugnante el supremacismo de comentarios como el tuyo, que rebajan a algo folclórico lenguas como el catalán, el gallego o el euskera frente a una supuesta omnipresencia del castellano. Entramos entonces en el terreno de lo inútil frente a lo útil y lo prescindible frente a lo imprescindible. Terreno que el totalitarismo siempre ha habitado con la idea de borrar del mundo aquello que ha creído conveniente.  

Soy Graduado en Turismo y estudié inglés y francés. Si las autoridades educativas hubiesen pensado como tú, no hubiese sido necesario. ¿No crees? Pues por algo será.

P.D. Sé que lo que te voy a decir quizá desequilibra tu marco de conocimientos, pero no existe ni el idioma balear (lo que se habla en Baleares es catalán), ni el idioma canario (se trata de un dialecto del castellano). Lo que sí existe es el silbo. Se trata de un lenguaje silbado que se usa para comunicarse a distancia. Tuve el privilegio de ver una demostración en la isla de la Gomera y es un recuerdo maravilloso (precioso lugar, por cierto). 

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