Los Juegos Olímpicos de Atapuerca

Estimado, o no:

Como estamos en pleno mes de agosto y tanto mi cuerpo como mi mente se encuentran en modo vacaciones, me he propuesto encontrar un ADN 100% español. En otro momento del año me daría pereza pero más pereza me dan los sudokus. El reto, sin embargo, resulta complicado. ¿Sabes, por ejemplo, cuántas civilizaciones tuvieron el capricho de invadir la península ibérica? Pues nada más y nada menos que celtas, fenicios, tartessos, íberos, cartagineses, griegos, romanos, árabes, visigodos y Georgie Dann (el más peligroso). Desconozco la vida sexual del autor de “El chiringuito” pero creo que celtas, fenicios, tartessos, íberos, cartagineses, griegos, romanos, árabes y visigodos echaron unos cuantos polvos durante su estancia en la península. Y como en aquella época el señor Durex no era ni siquiera un personaje de Astérix, de esos revolcones nacieron unos cuantos bebés que llevaban en su sangre ADN de celtas, fenicios, tartessos, íberos, cartagineses, griegos, romanos, árabes y visigodos. Por lo tanto, desde el año 1300 antes de Cristo, resulta complicado encontrar a algún español con ADN 100% español. El tuyo, sin ir más lejos.

Pero más allá de esta evidencia científica, me gustaría detenerme en la historia de los putos amos de España como son los reyes. Como supongo que te explicaron en el colegio (otra cosa es que te pillara con la mente en otro lugar) la dinastía de los Habsburgo reinó en lo que ahora es la “noción” de España durante los siglos XVI y XVII. Concretamente desde 1516 cuando se inició el reinado de Carlos I, que en España era el primero, pero en Alemania el quinto (algo así como Johann Mühlegg hasta que se descubrió que se dopaba). Pues bien, vamos a analizar dónde nacieron los Austrias y las esposas con las que tuvieron hijos que continuaron la monarquía española.

Carlos I. Gante. Condado de Flandes.

Isabel de Portugal. Lisboa.

Felipe II. Valladolid.

Ana de Austria. Valladolid.

Felipe III. Madrid.

Margarita de Austria. Graz. Austria.

Felipe IV. Valladolid.

Mariana de Austria. Wiener Neustadt, Austria

Carlos II. Madrid.

No puedo añadir ninguna esposa con la que tuviera descendencia porque con él acaba la dinastía de los Habsburgo en España. Por cierto, pactaron un matrimonio con Mariana de Neoburgo porque su madre había tenido 24 hijos y pensaron que su hija también era una fábrica de bebés. A mí lo que me cuesta de entender es que viendo el careto que gastaba Carlos II nadie pensó que el problema estaba en su pajarito y en los huevecillos de su nido. Ya me entiendes.

¿Y los Borbones? ¿Cómo va el ADN 100% español en los Borbones?

Felipe V. Versalles. Francia.

María Luisa Gabriela de Saboya. Turín. Italia.

Carlos III. Madrid.

María Amalia de Sajonia. Dresde. Sajonia.

Carlos IV. Portici. Reino de Nápoles.

María Luisa de Borbón. Parma. Ducado de Parma.

No incluyo a José Bonaparte por no pertenecer a los Borbones. Nació en Córcega.

Fernando VII. San Lorenzo de El Escorial.

María Cristina de Borbón. Palermo. Italia.

Isabel II. Madrid.

Francisco de Asís de Borbón. Aranjuez.

Alfonso XII. Madrid.

María Cristina de Habsburgo-Lorena. Brno. Chequia.

Alfonso XIII. Madrid.

Victoria Eugenia de Battenberg. Escocia. Reino Unido.

Ahora le tocaría el turno a Juan de Borbón pero, en todo caso, pregúntale a Franco sobre el porqué no reinó. Eso sí, sorpresa, sorpresa, ¿dónde nacieron los padres de tu amado rey Felipe VI?

Juan Carlos I. Roma. Italia.

Sofía de Grecia. Psykhikó, Grecia.

Conclusiones:

  1. La monarquía española ha intentado, siempre que ha podido, que los sucesores a la corona nazcan en España. Lo políticamente correcto tiene muchos siglos de antigüedad.
  2. A los reyes españoles les gustan las esposas extranjeras. Algunos también tienen querencia por salir por patas cuando las cosas no pintan bien.
  3. Si quieres encontrar un ADN 100% español no lo busques en los miembros de los Habsburgo o de los Borbones.

Por lo tanto, si quieres deportistas que tengan un 100% de ADN español necesitarás a un tipo que sea de cuerpo ancho y musculoso, con un cerebro pequeño, con orientación coronal y ligera inclinación hacia atrás de la placa infraorbital, lo que determina la presencia de una fosa canina muy conspicua y con abundante vello en su cuerpo. Exacto. Te estoy definiendo al hombre de Atapuerca. Que digo yo que como vivía en la península y aún no existía la “noción” española quizás ya te sirve. Eso sí, como se le ocurra participar en las pruebas de natación, va a dejar la piscina hecha un asco.

En definitiva, te animo a que formes un Comité Olímpico de Atapuerca y que organices los primeros Juegos Olímpicos de los hombres de las cavernas.

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