¡Pesados! ¡Que sois unos pesados!

Estimado, o no:

¡Nos has descubierto! A los catalanes nos gusta hablar en catalán con otros catalanohablantes. Ahora mismo voy a llamar a los del Premio Pulitzer para que te consideren ganador indiscutible en las diez próximas ediciones. ¡Qué perspicacia! ¿Has necesitado muchos años de investigación para llegar a esa conclusión? Woodward y Bernstein a tu lado son unos becarios. Estoy asombrado, sorprendido, atónito, pasmado, estupefacto, boquiabierto, maravillado e impresionado por tu capacidad de deducción.

Dices también que en Catalunya te hablan en catalán. ¿También te sucede en los 2.700 establecimientos regentados por inmigrantes? ¿Seguro? O quizás pretendes que todos los profesionales del comercio de Catalunya desarrollen el poder especial de averiguar, solamente viéndote la cara, que no entiendes el catalán. ¿Hacemos una prueba? Imagínate que eres un dependiente de Vic y tienes que averiguar en qué idioma hablan estas personas simplemente mirándoles la cara. Por ejemplo, ¿crees que alguna de estas personas habla castellano o catalán, ninguna, todas?

Todas estas personas hablan un castellano y un catalán perfectos. La de la izquierda es Najat el Hachmi, escritora nacida en Nador, Marruecos. Ha ganado el Premio Nadal, el Premi Ciutat de Barcelona de literatura en llengua catalana, el Premi Sant Joan de Narrativa y el Premi de les Lletres Catalanes Ramon Llul. El del centro es Matthew Tree, magnífico escritor inglés que vive en Catalunya desde 1980 y que escribe novelas y ensayos en catalán. La persona de la derecha es Beatrice Duodu, periodista y colaboradora del programa Planta Baixa de TV3, nacida en Ghana. ¿Tú eres capaz de saber en qué idioma habla una persona solamente mirándole a la cara? Si es así, busca trabajo en la NASA porque debes ser un portento de la naturaleza. Ya te digo que en Catalunya ningún dependiente o dependienta sabe en qué lengua hablan los clientes si estos no han hablado antes (a no ser, claro que lleven sandalias con calcetines y en su piel roja se pueda freír un huevo). Por eso, es probable que muchos te saluden con un bon dia o un bona tarda. Te lo traduzco: buenos días y buenas tardes. Después, si amablemente les pides que te hablen en castellano, el 99,99999999999999% lo hará. Eso sí, no nos pidas que también te pongamos una alfombra roja y te tiremos pétalos de rosas a tu paso por el hecho de ser español.

Aunque, bien pensado, creo que la solución a todo es que nos dejéis en paz de una vez, que no vengáis a Catalunya, que dejéis de opinar sobre la lengua en la que hablamos o escribimos, que cambiéis de canal cada vez cada vez que alguien hable en catalán y que os compréis una vida propia porque, nene, vaya obsesión enfermiza con la que habéis decidido pasar por el mundo, qué vecinos más taladro, que cruz es compartir con vosotros la península y el anticiclón de las Azores. ¡Pesados! ¡Que sois unos PESADOS!

Prometo fer-te riure si em segueixes a les xarxes socials (fes un click):

 Twitter

 Instagram

Facebook