Carta a Ana Rosa Quintana

Estimada, o no, Ana Rosa:

Estoy de acuerdo con tu propuesta. Pero voy más allá. Hay que vacunar a toda la nobleza: condes, marqueses, duques, lameculos, pijos, Cayetanos… Como alguien dijo en Twitter: “no se pinchaba tanta gente a escondidas desde los 80”. Pues nada, que se visualicen las vacunas. Los de la doble moral se iban a Londres a abortar sin que lo supiera nadie. Pues ya que se están vacunando antes que el resto, al menos que la revista Hola tenga material para publicar. Ya veo los titulares: la condesa de Marifacha se pincha y no es bótox.

De hecho, creo que ya que nos ponemos en modo “salvemos al rey”, el Reino feudal de España debería aplicar otras medidas. Por ejemplo, que cada español le dé un diezmo de su cosecha. Llámalo cosecha o compra del supermercado. ¿Sabes si es más de verdura o de chorizos? Déjalo, ya sé la respuesta. 

También los españoles podrían darle su primer hijo varón. El pobre está en minoría. Es un 3 a 1 en toda regla (no he pretendido hacer un chiste con lo de regla). Si cada español le da su primer hijo varón podría formar un equipo de búsqueda para localizar a su padre. Espera, concédeme unos segundos para que me lo piense porque no estoy muy seguro de que lo quiera encontrar. De lo que estoy seguro, sin embargo, es de que el VISAbuelo no está por la labor de ser encontrado. Con Patrimonio Nacional pagándole hasta el vapor de la sauna, yo tampoco querría volver. Los Borbones serán lo que quieras, pero tontos, lo que se dice tontos, nunca lo han sido. Un poco raritos, quizás. Por ejemplo, Felipe V salió a cabalgar una mañana y tuvo un ataque de histeria porque pensó que el sol le atacaba. True story. Supongo que llevaba una resaca del copón o quizás es porque fue un maníaco depresivo. True story again. 

Pero ya que la reina de la telebasura propone un cierto regreso al feudalismo, quizás sería oportuno aplicar la medieval norma del auxilium et consilium. Se podría resumir en que los españoles le dan un diezmo y el primer hijo varón, prometen no botarle (con b) y le dejan saludar a la cabra el 12 de octubre, a cambio de que él se comprometa a pasar por un proceso de selección laboral, con tests psicotécnicos, pruebas prácticas y entrevistas a diferentes candidatos. Yo es que prefiero a Froilán. Alguien que en el curso 2013-14 solo aprobó dos asignaturas de doce y que, tras repetir tres veces curso, se graduó al mismo tiempo que sus compañeros, merece reinar en un país en el que se practica la corrupción hasta con las vacunas.  Sin embargo, estoy convencido de que España será algo en el mundo cuando deje de ser un tablero de ajedrez en el que los primeros que se sacrifican son los peones y todo consiste en proteger al rey.

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