El primer troll del año

Estimado, o no:

Supongo que has visto esas noticias que aparecen las mañanas del 1 de enero en las que se ve a una mujer que sujeta a un bebé en la cama y a un señor con cara de “no quiero salir en la tele”. Son las noticias en las que se habla del primer bebé catalán del año, el primer bebé español del año o el primer bebé del año cuyo padre es Julio Iglesias. Pues es momento de descorchar una botella de buen cava catalán, ya que eres el primer troll del año en este humilde blog. ¿Contento? Espero que sí. Formas parte desde este instante de la familia de tipos desubicados, con pocos seguidores (36 en tu caso), más números en su nombre que en un bingo y que quieren sus quince minutos de fama. Por cierto, 36 seguidores en tres años. Felicidades. Eso significa que a ti los seguidores te vienen como la menstruación: uno por mes. Espero que no te quedes embarazado de retuits porque entonces sólo tendrás tres meses fértiles para ampliar tu influencia en Twitter. 

Pero vayamos al tema que nos ocupa. Hablemos del Principio de Hanlon. Se trata de un adagio que dice lo siguiente: “nunca atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez”. Éste va a ser mi principio durante el 2021. Será la idea que intentaré que encuentre un hueco en mi maltrecha menta cansada de confinamientos, mascarillas, noticias chungas y estupideces. Porque, si hacemos caso al Principio de Hanlon, yo no considero que seas malo. 🙂

Pero centrémonos en la idea de democracia porque creo que no la tienes especialmente desarrollada. Quiero creer que el ser humano del siglo XXII habrá inventado modelos políticos mejores. Como tendrá que vivir en el subsuelo, al menos espero que se lleven bien entre ellos. No tendrán peleas por un altavoz bluetooth con la música demasiado alta en la playa y eso resulta esperanzador. La democracia tiene carencias pero, de momento, es la mejor forma de organizarnos que hemos sabido encontrar y, por supuesto, es mucho mejor que aquellos sistemas políticos en los que un señor con uniforme militar y cara de acidez de estómago y hemorroides decide cómo tienen que vivir los demás. Sin embargo, ahora imagina que se crea la Asociación de Psicópatas Quiero Salir En Una Serie De Netflix y sus miembros votan que sumergirán en aceite hirviendo a todos los tipos que se llamen Vicente, de nombre, y 24238685, de apellido. No creo que en ese caso estés muy de acuerdo. Pues más o menos es lo que me pasa a mí con unos tipos que organizan una fiesta en plena pandemia. Que si hubiesen estado dispuestos a pasarse un mes bailando, bebiendo y sin parar de reír, en modo Mecano, por mí perfecto. Que sí, que creo en la libertad. Y si la señora del chiste de Mistetas que salió en los informativos quiere estar todo un mes con sus pechos al aire, bailando la sintonía del Telediario hasta que el frío de enero le deje los pezones como dos castañuelas flamencas, por mí que no se corte (sobre todo si tiene habilidades musicales). Tin, tiqui, tin, tin, tin. Pero que no salga de la nave abandonada hasta que la vacunen. 

Lo que sucede es que has querido hacer un chiste, equiparando una votación entre tipos con pupilas dilatadas y ganas de compartir COVID en una nave abandonada de Llinars, y un referéndum de autodeterminación. Pues no le acabo de ver la gracia. Debo ser yo y esa manía que tengo de pedir inteligencia en la que poder inspirarme para que esta fiesta que es la vida sea un poco más interesante. Eso sí, si estabas dispuesto a morrearte con todos como muestra de solidaridad, yo no me hubiera opuesto, especialmente si era con lengua. Serías el primer activista que realiza limpiezas de encías proCOVID. Todo por la patria, nen.

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