Escolares de cuarenta años

Estimada, o no:

Cuarenta años repitiendo curso por no poder cantar villancicos en castellano es mucho tiempo, ¿no? ¿No será que tus hijos te están engañando? Que digo yo que cuando se empezaron a afeitar estando todavía en P5 debiste sospechar algo. ¿No te llamó la atención el tamaño de las sillas de las aulas? Hice entrevistas con la tutora de mi hija en una de esas sillas y jamás olvidaré el momento en el que te debías levantar al final. Tampoco olvidaré cuando me recomendó que para desarrollar su creatividad podíamos dejar que pintase las paredes. Claro, no mencionó el hecho de que el tema se arreglaba poniendo papel en ellas, pero en ese momento lo único que hice fue flipar en colorines (nunca mejor dicho).

En resumen, tienes unos hijos que llevan cuarenta años en la escuela y, Navidad tras Navidad, ves que no cantan villancicos en castellano. Un drama. Bueno, drama debe ser verlos con barba, pelo en el pecho y voz de tenor cantando “el 25 de desembre, fum, fum, fum” al lado de niños que creen que son el director del colegio y el jefe de estudios. Y es que espero que, aunque no logren superar P5, hayan podido encontrar una salida laboral que compatibilicen con enganchar adhesivos, dibujar el contorno de su mano o pasar algún rato en el rincón de pensar de la clase de los “esquirols”. 

Por cierto, ahora caigo en el hecho de que llevan en P5 desde 1980. Ni siquiera gobernaba aún Felipe González. Lo que han llegado a ver esos niños desde un aula con sillas pequeñas, mesas pequeñas y, lo que es peor, tazas de WC pequeñas es alucinante. Deben tener unas hemorroides de evacuar en esa postura que ríete de la cara de Jiménez Losantos. 

De todas maneras, permíteme que te ayude a superarlo recordándote lo que se han perdido. 

“Ande, ande, ande, la Marimorena.

Ande, ande, ande que es la Nochebuena.

En el portal de Belén hay estrellas, sol y luna

la Virgen y San José, y el Niño que está en la cuna”.

No analizaré la música porque parece una mezcla de reggeaton y marcha militar pero es que la rima tampoco da la impresión de estar muy trabajada. Lo digo porque en el caso de encontrar rimas mejores, propongo otra:

“Ande, ande, ande, el Montoya.

Que de tanta mentira, ya está hasta la…”.

Prometo fer-te riure si em segueixes a les xarxes socials (fes un click):

 Twitter

 Instagram

Facebook 

youtube