La promiscuidad de un pitufo

Estimado, o no:

Como ya te dije el otro día, dejaste en mi cuenta de Twitter más perlas que en una reunión de Tuppersex con viudas franquistas. Nos volvemos a ver en estas fechas prenavideñas con la intención de regalarte una de mis cartas llenas de afecto y coñeta catalana. En primer lugar, déjame que te diga que tu historia sobre España me ha conmovido. ¿Has vendido ya los derechos para una película? No lloraba tanto desde que a E.T. se le enciende el pecho como a Bob Marley cuando se equivocaba y fumaba el porro al revés. ¡Qué bonita! ¡Qué amor a la patria! España puede tener presos políticos, corrupción política y reyes fugados pero cuenta con fibra óptica. Maravilloso. Me gusta cómo das ese toque de esperanza. No sé si funcionará en el engranaje dramático de la película porque es un poco como si un doctor le dice a un paciente: “mire, no se preocupe, tiene usted un bulto del tamaño de un melón en un testículo, no tosa porque se le pueden salir los puntos de la operación del marcapasos que le hemos puesto, intente guardar reposo para que no le haga daño la ferretería que le hemos implantado en la cadera… pero tiene Netflix. No se queje, amigo, la vida es maravillosa”. 

De todas formas, antes de que desarrolles el guion literario de la película, el guion técnico, el storyboard, el desglose de producción, el plan de rodaje y las fichas de localización, permíteme unos consejos para que tu película de ficción funcione. Dices que España va de procurarte educación universal. Como brindis al sol no está mal pero es que, sólo en Europa, Austria, Dinamarca, Finlandia, Estonia, Suecia, Grecia, Malta, Chipre, Noruega, Escocia y Turquía han optado por ofrecer un sistema universitario totalmente gratuito. Tras estos países hay 12 regiones que ofrecen la posibilidad de estudiar una carrera a precios que van desde los 21 euros de matrícula en la República Checa hasta los 1066 euros de Portugal. En España, los precios van desde los 700 a los 2600 euros en las universidades públicas. Además, las becas con requisitos académicos son una minoría, no hay ayudas fiscales a las familias como en otros países, los másters son más caros (pregunta a Pablo Casado) y escasea la financiación privada. Quizás con esta escena sólo lloren los muy españoles y mucho españoles. 

Respecto a lo de las pensiones o a un hecho que podrías haber mencionado como la asistencia sanitaria universal, tienes razón. Y también tendrías razón si dijeras que Ruanda ha asegurado la asistencia sanitaria a alrededor del 91% de su población, que Tailandia requiere que todos los pacientes estén cubiertos por seguros de salud, independientemente de su capacidad de pago, o que Moldova inició un programa de asistencia sanitaria obligatoria con el objetivo de proveer asistencia sanitaria básica a la población total. En definitiva, sí, España está mejor que muchos países, especialmente si la comparamos con la aldea pitufa que, además de sufrir un ratio hombres-mujeres inquietante, no tiene uno de esos hospitales sin médicos que inaugura Ayuso. Por cierto, que alguien le diga si su nuevo hospital tiene quirófanos o no. 

La parte de “tener gobiernos que han defendido el patrimonio del país” supongo que es la que se transforma en comedia, ¿no? Sólo el PP acumula más casos que The Sopranos, The Wire, Prison Break o The good wife. Gürtel, Mordida Toledana, Púnica, Operación Taula, Emarsa, Brugal, Acuamed, Palma Arena, Novo Carthago, Puerto Lumbreras, Kitchen… Esto lo has dicho de cachondeo, imagino. ¡Ay, qué sentido del humor tenéis los patrioteros! 

Y lo de la red viaria de calidad… en fin. AVE’s vacíos y cercanías ruinosas, para alegría de comisionistas y desesperación de trabajadores.

Eso sí, de tu película me gustan mucho las escenas en la montaña y en el extranjero. Qué vida más interesante. A mí no me pasan esas cosas. Si me da un apretón en la montaña intento no alejarme mucho y, si voy a Amsterdam, siempre recomiendo a mis amigos no perder el DNI en una de esas tiendas con luces rojas y señoras que fuman y te hablan de tú (¿has observado cómo he cambiado de la primera a la tercera persona? A diferencia de un señor que todos conocemos, no me gusta pagar por lo que es gratis. Y es que, olvídate de Cervantes, para lengua universal, la suya). 

Pues nada, Antonio, espero que algún estudio de Hollywood o alguna plataforma se interese por tu historia, tan y tan emotiva. Al fin y al cabo, la ciencia ficción sigue estando de moda. Que se lo digan a Pablo Casado, que despertó un día con un máster después de haber realizado un viaje espacio-tiempo que ríete de “2001, una odisea en el espacio”. 

Me despido con una propuesta para el título de tu película: “Virgencita, que me quede como estoy”. Ya sabes que es el eslogan de esas personas conservadoras, castradoras, conformistas y reaccionarias que tanto dificultan que progresen las sociedades. Y es que siempre podemos elegir entre progresar o conformarnos con lo que tenemos. A diferencia de la promiscuidad de un pitufo.

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