El sesgo de confirmación

idiota

 

Estimado, o no, viejo conocido de este blog:

En la década de los sesenta, cuando aún no eras ni siquiera un zigoto socialista, el psicólogo cognitivo Peter Cathcart Wason realizó varios experimentos con los que demostró que las personas tendemos de forma natural a buscar información que confirme nuestras creencias. Así, el terraplanista, por ejemplo, parte de la concepción de que es la naturaleza la que se ha adaptado al ser humano y no al revés. Es como cuando Núñez dijo aquello de que la ciudad de Barcelona llevaba el nombre del club. Por eso, como el terraplanista no es capaz de ver la curvatura del globo terráqueo desde su posición de diminuta mota de polvo en una planeta con un volumen de 1,08321×1012 km³ no sólo asume que lo que ve es lo que es, sino que además dedica su vida a buscar indicios que se lo confirmen. A esta debilidad humana se le llama sesgo de confirmación. Queda claro que este tipo de sesgo puede impedirnos juzgar las situaciones objetivamente. Lo peor de todo es que también puede influir en las decisiones que tomamos y llevarnos a hacer elecciones deficientes o defectuosas, como por ejemplo escribir un tuit. Cuando esta persona, además, es más corta que las mangas de un chaleco, se produce el llamado efecto Dunning-Kruger que define la situación en la que los individuos con escasa habilidad o conocimientos sufren de un sentimiento de superioridad ilusorio, considerándose más inteligentes que otras personas más preparadas. Un drama de nuestros tiempos, muy bien reflejado en la serie The Office.

Queda claro que el sesgo de confirmación es un mecanismo de defensa que despliega nuestro ego y, cuanto mayor es el ego, más descomunal y más peligroso es el sesgo de confirmación. Nos han enseñado mal. Nos han metido por vía intravenosa el pecado original y el sentimiento de culpa. Tenemos pánico a equivocarnos y alergia a pedir perdón para que nadie llegue a la conclusión de que somos débiles. Que nos creamos la historia de Adán, Eva, el fruto prohibido y la serpiente está muy bien para cuentos infantiles. De hecho, no sé por qué Disney aún no ha explotado el mito. ¿Porque lo de las costilla de Adán es demasiado machista? En todo caso, no más que el mito del príncipe azul. Sin embargo, una cosa es asumir ese pecado, esa culpa cristiana como algo inherente a nuestra experiencia y otra, muy diferente, es asumir que nos podemos equivocar, que no pasa nada, que podemos rectificar cuando tenemos toda la información. Por eso, debo advertirte que Toni Comín es gay y que lleva bastantes más años que tú reivindicando los derechos del colectivo LGTBI. ¿Ves lo peligroso que es el sesgo de confirmación?

Yo, sinceramente, no quiero participar en ningún círculo de pecado-culpa-arrepentimiento-penitencia-perdón-redención. Especialmente cuando el arrepentimiento conlleva una exhibición pública que da pie más a los culebrones que a un cambio de actitud personal y privado. Sin embargo, creo que todos debemos ser conscientes de nuestros sesgos, de nuestras carencias y de que antes de afirmar según qué cosas, deberíamos informarnos. Y es que, te atreves a afirmar que un político gay defiende más el uso de la estelada que el de la bandera LGTBI porque sí, porque has entrado en su mente (de hecho, no sólo en su mente, sino en la de todos los independentistas). Te has autoelegido como un Sigmund Freud al por mayor y has dado un diagnóstico a todo un movimiento social y político. ¿Por qué? ¿Es porque confirman tus prejuicios y dan fuerza a los estereotipos negativos que anidan en tu marco mental? No lo sé. Eso sí, si un día confirmas que eres capaz de rectificar tuits, estaré encantado de dejar de verte como un producto del sectarismo de los partidos políticos.

Y sí, acéptalo: el Tribunal Supremo ha prohibido la exhibición de la bandera que tienes tú en tu perfil de Twitter o de banderas independentistas en las fachadas de los edificios públicos. Sí, en ese país al que tú dedicas tanto tiempo a defender, en ese país que una y mil veces defines como una democracia avanzada. ¿Qué dirás si un día el Tribunal Supremo prohibe la exhibición de la bandera LGTBI en tu perfil de Twitter? Ojalá nos veamos en el mismo espacio: el de la defensa de la libertad de expresión y no en el del sesgo de confirmación.

Prometo fer-te riure si em segueixes a les xarxes socials:

logotw Twitter

https://twitter.com/blogsocietat

1024px-Instagram_logo_2016 Instagram

https://www.instagram.com/ribes.a/

UnknownFacebook

https://www.facebook.com/blogsocietat/

youtube

https://www.youtube.com/user/ipsics4

Compra el meu llibre:

poster