Quiero ser rey

rey

Estimado, o no:

Te escribo porque, al parecer, entiendes de monarquía. Yo siempre he querido ser rey. No sé si es un chollo o no, pero lo quiero probar. Oye, que quizás después no me guste y lo tenga que dejar. Estas cosas hasta que no se prueban… Sin embargo, como el libro ése tan antiguo dice que todos somos muy iguales y mucho iguales, creo que me merezco una oportunidad. ¿Qué debo hacer para ser rey y que los sudorosos señores del bigotito me griten “viva”? Debe ser la hostia que alguien grite “viva” con los ojos como un sapo en medio de un tacto rectal, te gires y descubras que te lo está diciendo a ti ¡Buah, cómo mola! Y después quiero saludar como saludan los reyes en Juego de Tronos. Así, poniendo la mano como si cambiaras una bombilla u ordeñases a una vaca con aspiraciones de adivinar la combinación de una caja fuerte. Giro de mano para aquí… giro de mano para allá. Y qué decir de los besamanos. Yo, por si acaso, me pondría guantes. Que después las manos van al pan y no sé si lo del coronavirus es un nombre puesto por un republicano cachondo.

Pues eso, ¿qué hay que hacer para ser rey? ¿Hay oposiciones? ¿Algún proceso de selección laboral? ¿Tests psicotécnicos? ¿Team working? ¿Hay head hunters que buscan reyes en las mejores universidades? Oye, que no sé si es verdad, pero me han dicho que lo de ser rey es algo que se consigue cuando naces del testículo correcto. Se ve que hay un testículo que ha ido pasando de generación en generación, como el reloj de Bruce Willis en “Pulp Fiction”, y que está dotado de algún poder mágico que provoca que seas rey. Y si además hay un dictador que te nombra sucesor, como que tienes más posibilidades. ¿Sabes si es cierto? Yo es que nací del testículo de un aragonés y del óvulo de una catalana. Hay otros que nacieron del esperma de un italiano y del óvulo de una griega. Además, se ve que su familia es de origen francés. Oye, que si los de casa, primero, digo yo que tengo más derecho. Que mi familia es muy humilde pero siempre hemos pagado los impuestos en España para honor y gloria de aeropuertos vacíos, estaciones de AVE donde San Pancracio perdió la boina y candidaturas olímpicas fallidas. Que sí, que muy relaxing, pero que ya basta, ¿no?

¿Qué me recomiendas para que un día pueda ser rey, aunque sea de un país pequeñito o de la casa de bolas de un parque infantil? ¿Hay que estudiar mucho para serlo o con lo del esperma mágico ya es suficiente? Estoy hecho un lío porque toda la vida nos han dicho que estudiemos mucho, que trabajemos mucho, que nos esforcemos mucho, que en esta gran tierra de oportunidades, land of freedom, democracia avanzada, podemos asaltar los cielos. Y es que con dos gotas de sangre y un rayo de sol, Dios hizo una bandera y se la dio a un español. ¡Si es que todo es mágico en España!

Pues nada, te agradezco que me hayas dado la oportunidad de escribirte esta carta. Yo es que necesito tener bajo mis pies a un montón de súbditos que me expresen fe ciega, una obediencia sin límites, que no me cuestionen nada y que cuando suelte el discurso de Navidad, abandonen la gamba que tienen en la mano para escribir tuits de apoyo. Eso debe molar un montón. Y sin tener que hacer campaña electoral, ni nada.

Pues eso, que de momento escucharé a Els Pets soñando con la posibilidad de inaugurar bibliotecas y navegar en verano:

Jo vull ser rei.

Ser per collons cap de l´Estat.

Tenir-ho tot fet.

Només per ser fill de papà.

Segueix-me a les xarxes socials:

logotw Twitter

 https://twitter.com/blogsocietat

 

1024px-Instagram_logo_2016 Instagram

https://www.instagram.com/ribes.a/

UnknownFacebook 

https://www.facebook.com/blogsocietat/

youtube

https://www.youtube.com/user/ipsics4

Compra el meu llibre:

poster